Cuando comienzas con un blog, lo que más te obsesiona es el número de visitas, pero si usas tu blog como una fuente de ingresos, cuando coges experiencia te das cuenta que lo importante no son las visitas, sino la calidad de las mismas.

Si tienes tu blog para ganar dinero, no te interesa que haya miles de visitas, sino las conversiones, es decir, que la gente pinche en la publicidad  que tengas en ese momento, o que compre los productos que vendes.

Por eso, son mejores 2000 visitas de calidad, que navegan por tu sitio y se pasan varios minutos en él, que 30.000 de baja calidad, que entran y se van a los pocos segundos sin dejarte ningún beneficio.

Poco a poco te darás cuenta de la importancia de atraer tráfico de calidad, que es el que te proporciona beneficios y el que llega a tu sitio siempre que tengas contenido de calidad.